Connect with us

Ciudad

Buenos Aires tiene casi 600 pasajes entre sus calles: un mundo de leyes propias, secretos y curiosidades

Published

el

Calles cortas, de entre una y tres cuadras. Cercadas por casas o edificios bajos. Nacidas para aumentar la densidad, para favorecer comercios, para organizar territorio de barrios y villas. Hoy son sinónimo de más silencio, menos gente, más lentitud, una vuelta al viejo barrio. Son los casi 600 pasajes porteños, un refugio del trajín de la Ciudad.

Hay pasajes vehiculares, peatonales y mixtos. Nacidos en manzanas consolidadas o creados desde los planos. Surgidos en barrios de “Casas Baratas” en el primer tercio del siglo XX o en villas que poco a poco se censan. Algunos cuidados, como Anasagasti o Volta. La mayoría, desatendidos, por falta de tiempo, interés o plata.

Los pasajes tienen leyes propias, como construir pocos pisos o tener prohibido estacionar. No escritas, como conocerse bien con los de la cuadra, prestar la vereda soleada para que se siente quien vive en sombra, estacionar incluso sobre la acera, total pocos pasan y nadie mira.

Hay señoriales en el Barrio Inglés, en Caballito. Con aroma a jazmín en Parque Chacabuco. Hay pasajes que se cruzan con otros pasajes. Hay cerrados, abiertos, y otros que abrieron y después se privatizaron. Hay sin salida (cul de sac), en forma de u o de l. Entre todo eso, es difícil dar con números exactos, pero fácil encontrar la historia misma de la Ciudad.

“Cuando todo era descampado, en los años treinta, las constructoras que hacían los remates descubrieron que cortando la manzana al medio pasabas a tener seis caras en lugar de cuatro. Así, podías construir más viviendas”, explica el historiador Alberto Piñeiro, autor del libro Barrios, calles y plazas de la Ciudad de Buenos Aires (2008).

Al contrario de lo que podría pensarse, muchos de los pasajes no fueron creados para encontrar tranquilidad sino todo lo contrario, para densificar. De hecho, en el Catastro de Buenos Aires de 1940 hay manzanas con el loteo preparado para ser subdivididas en dos por la incorporación de un pasaje, como señala Rolando Schere en su libro Pasajes (1998).

32 pasajes y ninguna flor (de plaza)

El terreno se dividía incluso en cuatro, como en Villa Santa Rita, el barrio porteño sin plaza pero con más pasajes: cuenta 32, entre ellos el peatonal Granville. La mayoría nacieron con dos “Barrios de Casas Baratas”: el Segurola y el Nazca, pensados por el diputado Juan Cafferata durante la presidencia de Alvear (1922-1928) para alojar trabajadores.

Para crearlos se partió la manzana clásica en cuatro “manzanas tallarín”, angostas. Las divisiones se convirtieron en pasajes vehiculares. En esas manzanas se construyeron tiras de viviendas unifamiliares de dos plantas, que siguen existiendo y le dan a Villa Santa Rita su encanto tan particular.

También hay “manzanas tallarín” en Las Mil Casitas en Liniers, formadas por los “Barrios de Casas Baratas” Tellier y Falcón. Se extienden desde la esquina de Ramón Falcón y Carhué 700 metros hacia el sur. Los pasajes que forman tienen nombres de pájaros, como para aumentar el romanticismo de estos espacios.

Pero estas manzanas atípicas que rompen la monotonía fueron a la vez muy criticadas. En respuesta a ese diseño, el arquitecto Fermín Bereterbide creó otro tipo de pasaje, Martín Pescador, en la cercana Villa del Parque. Lo hizo curvo y uniendo varios centros de manzana. Generó ahí espacios verdes que se volvieron arboledas. 

Es que Bereterbide pensaba que esas “manzanas tallarín” favorecían la especulación en torno a los precios del suelo. Y que, para peor, ni siquiera generaban espacios verdes públicos. Los clásicos pulmones, que amortiguan el efecto de la isla de calor urbana, son difíciles de encontrar en las manzanas de pasajes.

Un mapa que cambia

El Código Urbanístico de la Ciudad (CUr) cuenta 567 pasajes porteños. Pero un relevamiento hecho especialmente para esta nota arroja varias decenas más. Fue elaborado por la Unidad de Sistemas de Información Geográfica (USIG) de la Ciudad.

Si se marcaran con color los pasajes en el mapa, aparecerían manchones en los barrios menos densos: Liniers con sus Mil Casitas; Villa Santa Rita con los complejos Segurola y Nazca; Soldati y sus villas Lacarra y Fátima. Estas últimas dos prueban que los pasajes más nuevos son la forma de sortear la creciente crisis habitacional.

El resto de los pasajes se reparte de forma más uniforme en los barrios del sudoeste, como Vélez Sarsfield, que tiene uno de los más angostos, Trieste. Sus menos de tres metros de ancho dejan una vereda tan estrecha que obliga a caminar de a una persona por vez.

Fuera de ese suroeste de pasajes están los peatonales del microbarrio General San Martín, en Villa Pueyrredón, o los vehiculares distribuidos por todo Saavedra. Son áreas que, pese a su rica historia, se desarrollaron en su mayor parte entrado el siglo XX.

En las zonas que se urbanizaron antes, en cambio, los pasajes públicos escasean, y los que existen en general se inspiran en los parisinos, una forma distinta de organización comercial que tiene en la céntrica Galería Güemes y el Palacio Barolo sus muestras más acabadas.

Es que en el este porteño (Microcentro, Balvanera, San Telmo) y los barrios de Palermo y Recoleta, la mayoría de los pasajes son de acceso peatonal. Algunos reproducen el trazado del tranvía, como el Discépolo. En muchos casos, eran públicos y después se vedaron, como Sastre, que arranca en Pedro Echagüe al 1100 y sale del otro lado, en 15 de Noviembre de 1889, en el barrio de Constitución.

Lo mismo ocurre en Belgrano, con pasajes como Arribeños (Los Coloniales), nacido de una casa colectiva. El barrio estaba poblado mucho antes de ser parte de la Municipalidad de la Ciudad. Por su carácter privado, ese tipo de pasajes no están contados en el CUr. Para conocer algunos de ellos, hay que esperar al festival de arquitectura y urbanismo Open House.

Algunos de estos pasajes viejos son también los más bellos. No hace falta ir a los barrios más acomodados para conocerlos. Frente a la plaza Flores confluyen a cielo abierto los peatonales Salala y Pescadores, que cruzan la manzana bordeando la basílica San José de Flores, y Espejo, que delimita el terreno del Banco Nación.

Areas protegidas

Carlos (65) vive en un pasaje de Saavedra que queda a menos de 100 metros de la General Paz pero en el que, increíblemente, no se escucha ningún auto. El jubilado saca todos los días su silla para tomar sol y celebra. Por ahora, nadie vendrá a quitarle la luz y la paz, excepto un vecino ruidoso que haga retumbar en la quietud su televisor o su amoladora.

A veces, esa tranquilidad de pasaje está garantizada. La clave son las Áreas de Protección Histórica (APH), que contienen pasajes como Giuffra, San Lorenzo y 5 de Julio en el Casco Histórico.

“Homogeneidad edilicia”. “Cualidades arquitectónicas y ambientales”. “Ámbitos silenciosos en el contexto de un área céntrica”. “Calidad de vida de la población”. En el anexo II de Áreas Especiales del CUr se destacan los motivos por los que los pasajes Rivarola y La Piedad (Microcentro) tiene protección, que incluye límites de altura y prohibición de anuncios salientes.

Igual de protegido legalmente está la callecita de un barrio mucho más calmo, Parque Chacabuco. Butteler es un pasaje pero en realidad debería ser dos: cruza en diagonal la manzana de Senillosa, Zelarrayán, La Plata y Cobo. Desde el aire o el plano, se ve como una cruz.

Si todo pasaje es íntimo, Butteler lo es más porque es el único con corazón: remata en la plazoleta Discépolo, fuerza centrípeta de sensibilidades pasadas. Muchos pasajes pertenecen a áreas de baja mixtura de usos de suelo, en la que no se permiten ni siquiera el comercio.

Curiosamente, lo que nació como forma de sumarle caras a una manzana es lo que garantiza la calma. Afortunadamente, lo que surgió en parte por especulación inmobiliaria es lo que ahora la detendrá.

Continue Reading
Advertisement

Deja tu comentario

Ciudad

Proponen una ley de alcohol cero al volante también para la Ciudad

Published

on


La impulsa el Frente de Todos a la par de que avanza en el Congreso una norma similar a nivela nacional.

Continue Reading

Ciudad

Recalculando: la obra para convertir a Libertador en una "calle compartida" cambia por las críticas de los vecinos

Published

on

Mientras siguen sumándose voces en contra, las ciclovías en Libertador avanzan, aunque con plan modificado. Ahora de un solo lado del corredor, ya están concluidas en el 69% de la segunda etapa del proyecto, que va desde el Viaducto Mitre hasta la avenida Sarmiento. La tercera fase, hasta la calle San Martín del barrio de Retiro, estará lista para fines de este año.

Hoy la obra de 11 kilómetros se desarrolla a lo largo de los 700 metros que separan las avenidas Olleros y Dorrego, donde se pintan demarcaciones, se corren los semáforos y se construyen paradas de colectivos y canteros en la mano hacia Retiro. Este lunes arrancan los trabajos en el tramo siguiente, entre Dorrego y Sarmiento, con la colocación de bulbos y canteros separadores. Seguirán las tareas de pintura y equipamiento.

La primera fase, entre General Paz y el Viaducto Mitre (a la altura de La Pampa), está habilitada desde mayo. Sin embargo, resta hacer refugios en las paradas entre Roosevelt y Blanco Encalada. También, colocar las barandas o separadores en buena parte de las plataformas ya finalizadas. Esta semana se seguirán incorporando las que restan, indica la Secretaría de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, a cargo del diseño y desarrollo del proyecto bajo el concepto de «calle compartida».

Ese proyecto tuvo que ser revisado y cambiado en algunos tramos debido a que no resultaba funcional y provocaba quejas constantes de los vecinos.

Las barandas de las plataformas son clave para ordenar el tránsito peatonal que usa el transporte público, ya que las ciclovías de este tramo se ubican a ambos lados de la avenida entre la vereda y las dársenas de espera de colectivos. Sin ellas, siguen los cruces indebidos de peatones, que en muchos casos se bajan de la parada fuera de la senda peatonal, sin advertir el riesgo de cruzarse con algún ciclista.

Otro problema con esas paradas es su extensión, que resulta insuficiente en hora pico. Un día hábil por la tarde, cuesta encontrar lugar para esperar el 15 o el 130. Las filas de pasajeros entonces van y vienen, serpentean por la plataforma, un caos con tal de que todos estén parados sobre ella y no en la ciclovía.

Otra estrategia para compensar el efecto de los cambios se ve en cómo estacionan los grandes camiones de proveedores. Las dársenas de detención para ascenso y descenso de pasajeros y para carga y descarga miden menos de seis metros de largo. Espacio insuficiente para un camión como el que reparte gaseosa a la carnicería de Libertador y Monroe, cuyo conductor termina parando en doble fila sobre esta última.

Con todo, las dársenas sí son suficientes para un auto o una camioneta. Pero la mayoría de sus conductores opta por pararse en doble fila unos metros más adelante o atrás, al lado de la ciclovía o sobre ella. Como hace el conductor de una pick-up un mediodía de semana a la altura de Blanco Encalada.

“Muévase, es una ciclovía”, le dice uno de los agentes de amarillo y cian de Tránsito de la Ciudad, a bordo de una moto. El automovilista despeja la senda, que volverá a ocuparse minutos después con un taxi al que se sube una mujer mayor con andador.

Más amparistas

En junio, vecinos presentaron un recurso de amparo para solicitar una cautelar y frenar la obra. Lo hicieron a través de la Fundación Ciudad y el Observatorio del Derecho a la Ciudad. “Este proyecto va contra la Ley 123 de Impacto Ambiental y el Acuerdo de Escazú sobre democracia participativa, ya que es una obra de impacto ambiental con relevante efecto”, señala Jonatan Baldiviezo, presidente del observatorio.

Para el Gobierno de la Ciudad, en cambio, esta obra es “sin efecto relevante”. Baldiviezo insiste en que sí lo tiene porque “es desarrollada por un ente público, a lo largo de 11 kilómetros y con efectos secundarios sobre el tránsito y las operaciones de carga y descarga. Por eso pedimos que se readecúe, teniendo en cuenta lo que dicen los vecinos”.

La causa, que tramita en el Juzgado N° 15 en lo Contencioso Administrativo, aún no tiene sentencia de fondo. Pero el juez Víctor Trionfetti ya emitió una resolución en julio que desestima la cautelar pero ordena al Gobierno de la Ciudad que acredite “suficientemente la información brindada y los procedimientos y, en su caso, instancias que hayan garantizado la participación de los vecinos”.

A esa resolución apelaron tanto el Gobierno de la Ciudad como los amparistas. La Cámara de Apelaciones aún no se expidió. Mientras tanto, se abrió un proceso para solicitar participar en la causa como parte querellante, cuyo plazo venció el jueves. Entre quienes pidieron figurar están el Consorcio de Copropietarios de Libertador 7790 (esquina Paroissien) y vecinos que viven al 7050 y al 8520.

Pese a haber apelado, el Gobierno de la Ciudad acató la orden de garantizar instancias de participación, a través de reuniones con vecinos y asociaciones de frentistas. Pero, además, le hizo al proyecto un cambio fundamental para su segunda y su tercera etapa: decidió que hubiera ciclovía bidireccional más ancha de un solo lado -el más cercano al río- entre el Viaducto Mitre y el barrio de Retiro, en lugar de una unidireccional a cada lado de Libertador, como construyó entre General Paz y el viaducto.

Una escuela que demanda

A la causa también pidieron entrar partes afectadas al segundo tramo de obra. Son integrantes de la Asociación Cooperadora de la Escuela N° 5 del D.E. N° 9 “Honorable Congreso de la Nación”, en Libertador entre Maure y Olleros, y de la del jardín de infantes allí ubicado. Hay otros cuatro establecimientos educativos en ese predio.

En su vereda hubo bicisenda durante años. Ahora que ese paso ciclista se movió a la calle, el Gobierno porteño colocó un cartel que pide que en horario de ingreso y egreso de alumnos se vaya “bici en mano”. Para los padres de alumnos, eso no es suficiente.

“De 8 a 20 hay alumnos bajando de los autos. Los papás paran en doble o triple fila, los chicos tienen que cruzar la ciclovía y los ciclistas no paran”, señala una integrante de esa cooperadora, que prefiere mantener su nombre en reserva.

Cuenta que el Gobierno de la Ciudad mantuvo una reunión con los directivos de la escuela pero “solo fue para informar”. Y reclama: “Queremos que construyan una dársena como hicieron en el Hipódromo o en el restaurante Kansas, pero nos dijeron que no se puede romper la vereda -remarca-. No mandan personal policial para controlar a los ciclistas, pero sí para multar a los padres en doble o triple fila”.

Continue Reading

Ciudad

La Ciudad colocará códigos QR en el transporte público para facilitar cualquier tipo de denuncias sin tener que ir a la comisaría

Published

on

Con el objetivo de facilitar cualquier tipo de denuncias, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó una nueva herramienta: un código QR que estará colocado en los diferentes transportes públicos para realizar denuncias a distancia, sin necesidad de acercarse a una comisaría.

Según explicaron desde el gobierno porteño, el proceso se implementará en dos etapas: la primera consiste en colocar calcos en 1915 colectivos que circulan por la ciudad, taxis, estaciones de subtes y trenes. En la segunda, se continuará con 7000 colectivos más que circulan por la Ciudad y el conurbano bonaerense, como por ejemplo la línea 29.

«Es importante que la gente denuncie, los tiempos cambian y es necesario repensar políticas de seguridad y herramientas. Esta modalidad se suma a los llamados al 911 y a las cabinas de denuncia inauguradas en estaciones de subte, con el objetivo de simplificar y reducir drásticamente los tiempos del trámite. Esta es una nueva muestra del profundo compromiso que junto a Horacio (Rodríguez Larreta) asumimos en la Ciudad.”, manifestó el ministro de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri.

Por medio del QR, se digitalizará de forma inmediata el trámite y, en caso de ser necesario, se contactará al denunciante para completar la información. El expediente ingresado será derivado a la Justicia para darle continuidad al hecho.

También, ofrece las opciones de denunciar en forma anónima y de utilizar el sistema en otro idioma. Durante cualquier episodio de inseguridad mientras se viaja, se va a poder hacer la denuncia de forma segura y sencilla.

Por su parte, el ministro de Seguridad y Justicia, Marcelo D’Alessandro, sostuvo: “Esta es una posibilidad más que los ciudadanos tienen para hacer las denuncias. Para nosotros es importantísimo que hagan las denuncias y pueden hacerlas en cualquier comisaría de la Policía de la Ciudad, en cabinas de subtes y shoppings, también el 911 fue adaptado y ahora se agregan estos Códigos QR”, comentó.

El adhesivo redirige a la persona que lo escanea directamente al sitio donde se pueden formular las denuncias. Además, la aplicación permite visualizar el Mapa del Delito y Objetos Recuperados.

“Es importante instalar estos códigos QR en los colectivos porque hay muchos delitos que no se denuncian, como es el caso del acoso. Con estas herramientas, las mujeres, de manera rápida y sencilla, podrán hacer la denuncia y que la policía pueda actuar de manera inmediata”, agregó Macri.

Desde la presentación del nuevo sistema de denuncias, en julio pasado, sin necesidad de acercarse a una comisaría, se registraron 2.749 trámites, con un promedio de 39 denuncias por día. La mayoría de ellas se realizan entre 20 y 30 minutos y sus principales motivos tuvieron que ver con robos y hurtos (49%), estafas (17%), otros (11%), extravíos (8%), amenazas (5%), lesiones leves (4%), venta de drogas (3%) y hostigamiento (3%).

Continue Reading

Ciudad

Desde rock clásico hasta un festival de chamamé: toda la programación de La Noche de la Música

Published

on

Este sábado se celebrará la 5° edición de la Noche de la Música en la Ciudad. Habrá más de medio centenar de espectáculos gratuitos o con descuentos. Participarán espacios del Gobierno porteño y cerca de 40 clubs de música en vivo, con shows y conciertos. Además, habrá un festival de chamamé en Figueroa Alcorta y La Pampa.

La movida, organizada por la Vicejefatura de Gobierno y el Ministerio de Cultura de la Ciudad y la Cámara de Clubes de Música en Vivo (CLUMVI), arrancará a las 19 y será un homenaje a todos los géneros musicales.

Los eventos centrales se realizarán en el Anfiteatro del Parque Centenario, que será el escenario principal, la Usina del Arte, el Festival #ChamameBA en Figueroa Alcorta y La Pampa, y el Centro Cultural NEMPLA (Jorge Newbery 3907).

La novedad de este año es que también se sumarán varios municipios del interior del país, como Gualeguay (Entre Ríos), Corrientes capital (Corrientes), Luján de Cuyo y Godoy Cruz (Mendoza), La Plata, Azul y Punta Alta (Provincia de Buenos Aires).

En el Anfiteatro del Parque Centenario, los espectáculos comenzarán a las 20 con la artista urbana y pop latino Agos Nisi. A las 21.45 se presentará Pato Guevara, jurado del programa “Canta Conmigo Ahora”, que repasará clásicos del rock internacional, con canciones de Bon Jovi, Harry Styles, Ed Sheeran, Queen y Guns N’ Roses, entre otros.

En Figueroa Alcorta y La Pampa sonarán fuerte los sapucais, en la primera edición del Festival #ChamameBA, con entrada libre y gratuita. A partir de las 17 tocarán Chamamé Kuña, El Ángel de las Dos Hileras, La Pilarcita del Chamamé, Los Alonsitos y Amboé. El cierre será con Axel, que dará un show especial en el que intercalará canciones chamameceras populares con temas de su repertorio.

Mientras tanto, a las 20 en la Usina del Arte se presentará “Funky Torinos celebra la música de Willy Crook”, un concierto de los artistas que acompañaron al músico durante sus últimos 25 años de carrera. La entrada es gratuita, pero hay que reservarla a través de la web de la Usina del Arte.

La programación en los clubes de música en vivo

En las 40 salas de música nucleadas en CLUMVI, la Cámara de Clubes de Música en Vivo, se ofrecerán shows con un descuento del 15% en el valor de cada entrada.

En el Centro Cultural NEMPLA (Jorge Newbery 3907, Chacarita), desde las 21 se desarrollará el «Festival de Jazz Gratuito». En este caso, a partir de las 20 en la puerta entregarán hasta dos entradas sin cargo por persona. La capacidad del salón es limitada.

En el teatro Vorterix (Av. Federico Lacroze 3455) en la boletería habrá diez tickets 2×1 para el concierto del cantante de trap Bhavi.

A unos metros, en el Roxy Bar (Av. Federico Lacroze 3499), habrá entrada gratuita para After Office, la House-Band (Carucha Podestá, Negro Molinero, DChino, Jackye y Gaby Zero). Junto a artistas invitados recrearán clásicos del rock. Y en The Roxy Live (Niceto Vega 5542) se celebrará una nueva edición de la «Glamnation Party», con las bandas Amazing (Tributo a Aerosmith) y Watchmen. Habrá diez tickets 2×1 en boletería.

También habrá beneficios en disquerías: 20% de descuento en CDs, DVDs y vinilos en RGS (Av. Corrientes 5233) y 10% en CDs y vinilos en Zivals (Av. Callao 395).

La programación completa se puede consultar en www.buenosaires.gob.ar/noticias/nochedelamusica.

En La Plata, en el Centro Cultural Islas Malvinas (19 y 51) se presentarán Aranata, Pogo, Echi, Fraternal y Versión Animal.

En la provincia de Mendoza, en el Multiespacio Cultural de Lujan de Cuyo tocarán Vimanas, Nectar02, La Lucía, Alejo y Valentín, la Skandalosa, Ca7riel y Paco Amoroso. Y en el Parque San Vicente de Godoy Cruz habrá música con los DJ Marienne, Agus Aliaga y Simón Péndola.

En la provincia de Entre Rios, en el centro Comercial a Cielo Abierto de Gualeguay (Chacabuco y San Antonio) se podrán disfrutar diferentes géneros musicales con el sonido de Omar Fenocchio. Participarán “Epistemia”, el dúo de Mariana Ramírez y Gastón Matorra, Federico Rosales y la banda “Gurí Sambá”.

También habrá shows en Punta Alta ( partido de Coronel Rosales), 9 de Julio y Azul (Provincia de Buenos Aires).

Continue Reading

Ciudad

Buenos Aires de rosa: florecieron los lapachos, la señal de que llegó la primavera

Published

on

Un mes antes que el año pasado, los lapachos de la Ciudad confirman lo que marca el almanaque: empezó la primavera. Sus flores de un rosa intenso le aportan color a Buenos Aires e inician el calendario de floraciones escalonadas que ideó el paisajista Carlos Thays.

En la capital argentina hay unos 3.000 ejemplares de lapacho distribuidos en veredas y espacios verdes emblemáticos, como los parques Lezama, Saavedra, Avellaneda y Chacabuco.

Aunque el lapacho más famoso es «el de Ezcurra», plantado en Figueroa Alcorta y Mariscal Castilla por un paisajista con ese apellido, en algún momento entre las décadas del 30 y del 40. «El lapacho de Figueroa Alcorta ya floreció. Llegó la primavera. ¡Bienvenida!», decía la carta de lectores que mandaba Félix Luna cada año a La Nación para estas fechas.

“Menos popular que su pariente cercano, el jacarandá, pero no por eso menos espectacular, el lapacho se caracteriza por una intensa floración, que comienza hacia el final de los meses fríos y se intensifica durante la primavera”, explica el ingeniero agrónomo Jorge Fiorentino, gerente de Arbolado de la Ciudad. Y detalla que, hacia fines de septiembre, este árbol da sus primeras hojas y frutos, que perduran hasta entrado el verano.

Pero el lapacho no anuncia solo la llegada de la primavera. También es el inicio de la floración escalonada que Thays planeó para que Buenos Aires siempre tuviera color. Así, en octubre la Ciudad se teñirá del rojo de los ceibos, en noviembre del lila de los jacarandás y en diciembre del amarillo de las tipas.

“A partir de septiembre se da una sucesión planificada de florecimientos de distintas especies que embellecen el paisaje urbano. La del lapacho es la primera de un ciclo que dura unos 6 meses y nos anuncia la pronta llegada de la estación de las flores”, señala Julia Domeniconi, secretaria de Atención Ciudadana y Gestión Comunal.

El lapacho es un árbol inerme y caducifolio, es decir que pierde sus hojas cada año. Alcanza entre 20 y 30 metros de altura. Su tronco es de corteza color castaño oscuro y desarrolla un diámetro que llega a los 80 centímetros. “Sus flores son hermafroditas, por lo común de color rosado-morado, rara vez blancas, y miden entre 4 y 6 centímetros de largo”, señala Fiorentino.

Característico de las zonas cálidas, el lapacho crece en el noroeste de la Argentina, especialmente en las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán y el norte de Catamarca. Además se lo cultiva en Formosa, Chaco, Misiones (donde fue declarado Monumento Natural Provincial), Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires. En la Ciudad se aclimató muy bien a pesar del frío del invierno.

La variedad local del lapacho responde al nombre científico de Handroanthus impetiginosus, que popularmente se conoce como “lapacho morado», «lapacho crespo» o «lapacho rosado del Noroeste”. En toba lo llaman «aiajlái», «aialái» y «aialék» y en guaraní, «potý-ipé», «tayí-pichí», «tayí», «tayí hú», «tayí pirurú», «tayí piraí» o «ipé».

El lapacho es una de las 36 especies permitidas para plantar en veredas de más de 5,50 metros de ancho. La Dirección de Espacios Verdes y Arbolado porteña y las comunas van a sumar más ejemplares tanto en veredas como en parques, como parte de un plan para incorporar más de 15 mil ejemplares de 20 especies diferentes. Los árboles serán provistos por el vivero de la Ciudad.

“Junto al jacarandá, el liquidámbar y el tilo, el lapacho es una de las principales especies elegidas por la Ciudad en el plan de forestación de 2022, que suma este año 15.480 nuevos árboles a los más de 430 mil existentes en los espacios verdes y veredas porteñas”, remarca Lucía Ferrari, directora de Espacios Verdes y Arbolado.

Dónde encontrar lapachos

En los espacios verdes porteños se pueden encontrar alrededor de 1.345 lapachos. Están en los parques Saavedra, Los Andes, Avellaneda, Chacabuco, Micaela Bastidas, Thays, Patricios, Rivadavia, Lezama y Alberdi.

También se los puede ver en los canteros de la avenida 9 de Julio, Plaza de los Virreyes, Plaza Armenia y Plaza Italia, entre otras localizaciones.

El listado de las comunas que registran una mayor presencia de lapachos está encabezado por la Comuna 7, donde se contabilizan 272 ejemplares; seguida de la Comuna 12, con 233; la Comuna 4, con 170; y la Comuna 10, con 158.

Los barrios donde predominan los lapachos son Palermo, Saavedra, Puerto Madero y Villa Urquiza. Se los puede observar en los siguientes puntos:

Cerca del monumento a Güemes (Echeverría y Av. Figueroa Alcorta). Parque Los Andes (Av. Corrientes y Dorrego). Plaza Monseñor de Andrea (Anchorena y Av. Córdoba). Frente al Museo Bernardino Rivadavia, en el Parque Centenario (Ángel Gallardo 470). Calle Mendoza entre Andonaegui y Barzana, Villa Urquiza. Parque Micaela Bastidas (Julieta Lanteri y Rosario Vera Peñaloza), Puerto Madero. Av. Donado entre Crisólogo Larralde y José Pascual Tamborini, Saavedra. Vuelta de Rocha (Av. Pedro de Mendoza y Del Valle Iberlucea), en La Boca.

Continue Reading

Noticias más leídas

Editor Responsable: Leandro Barattucci - villadelparquein@hotmail.com - Domicilio legal: Llavallol 2984, CABA - Teléfono: 15.6.8561238 - Propiedad Intelectual N°: RE-2022-65913877-APN-DNDA#MJ - Visitas del mes de febrero: 35.112 Integrante de la Asoc. Civil Medios Vecinales - Integrante del Reg. de Medios Vecinales CABA