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Historia

Sánchez Picado, un rincón en Villa Devoto al servicio de los jóvenes

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Sánchez Picado

Mauricio Macri inauguró en persona la Casa del Futuro en Villa Devoto, pero queremos contarte que fue este edificio antes de convertirse en la Casa del Futuro.

La Casa Nacional del Futuro abrió en el barrio de Villa Devoto, y ocupa el tradicional predio, en la esquina de Av. Beiró y Chivilcoy, donde hace muchos años fue la casa del Dr. Sánchez Picado.

El 6 de enero de 1938 a las 15.30 h en dicha casa, se realizaba el acto de inauguración del “Instituto para menores retardados”. Asistieron al acto el presidente de la República Agustín P. Justo, el Cardenal Santiago Luis Copello, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública José de la Torre, el subsecretario de Culto y Beneficencia, el presidente de la Comisión Asesora de Asilos y Hospitales Regionales, Dr. Nicolás Lozano y diversos funcionarios y vecinos.

Sánchez Picado

Foto: Tony Vaca. Sánchez Picado, Villa Devoto, año 1992/93.

La donación de dicho instituto respondía a un acto filantrópico de la Sra. Cornelia de la Serna de Sánchez Picado y de su hija Maria N. Sánchez Picado de Amaya, quienes a través de esta obra querían perpetuar la memoria de su difunto marido y padre.

Con el correr de los años el instituto tuvo diversos destinos, en los noventa dependía del Consejo Nacional del menor y la Familia y alojaba a niños con múltiples exclusiones, pobreza, abandono y discapacidad.

En 1997 se inauguró como “Hogar de Convivencia Terapéutica Sánchez Picado” que asistía a jóvenes varones que pro­venían de institutos de menores con régimen de salidas transitorias.

Sánchez Picado

Foto: Tony Vaca. Sánchez Picado, Villa Devoto, año 1992/93.

Entrados los años 2.000 cerró sus puertas para quedar abandonado y en franco deterioro.

En 2013 el edificio ya pertenecía al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, cuando los vecinos de Villa Devoto hicieron lo imposible para detener la desmantelación del edificio que había comenzado. “Lamentablemente apenas observamos que los trabajos los estaba realizando mano de obra no calificada, que no había un cartel del proyecto visible y se estaba destruyendo patrimonio arquitectónico sin el menor cuidado, decidimos intervenir”, comentó al diario Devoto Magazine el arquitecto Roberto Larreguy.

“Finalmente, resultó evidente que esta era una demolición para destruir y no con el objetivo de refaccionar o preservar”, manifiesta Larreguy, quien continúa: “Por eso nos pareció oportuno trabajarlo desde la asociación y realizar las gestiones posibles para evitar que se continuara con la intervención en esas condiciones”.

Nora Simón, presidente de Devoto Jardín de Buenos Aires, asegura que “si esto era una puesta en valor, la forma de encarar la intervención era,por lo menos, dudosa”.

Sánchez Picado

Foto: Tony Vaca. Sánchez Picado, Villa Devoto, año 1992/93.

Finalmente a principios de 2016, con el nuevo gobierno, el Sánchez Picado parece encontrar un nuevo destino, siempre al servicio del bienestar de los jóvenes y de los más necesitados que encuentran en este rincón de Villa Devoto un lugar de contención.

La casa del Futuro de Villa Devoto

Cuenta con capacidad para 800 jóvenes, destinado a diferentes actividades que funciona exclusivamente durante el día. Este nuevo espacio, abarca tres sectores de su principal problemática: empleo, habilidades socio emocionales y expresión cultural integral, para lo que contarán con un equipo de docentes y psicólogos.

Todo el programa está diseñado en el aprendizaje de herramientas para el empleo joven, por medio de talleres y capacitaciones de oficios tradicionales y digitales relacionados con el entorno socio productivo, con el objetivo de integrarse al circuito formal de trabajo, a través de una salida laboral efectiva.

El programa Soy Joven, que depende del Ministerio de Desarrollo Social, sostiene entre sus fundamentos que las Casas del Futuro son “lugares donde conversar, compartir, aprender y debatir sobre cuestiones que nos interesan a todos”.

Dr. Sánchez Picado

Sánchez Picado fue un reconocido médico, ejerció como cirujano en la Armada Nacional hasta el año 1905, en que se retira con el grado de capitán de navío.

Fue uno de los fundadores y de los primeros profesionales del Hospital Alvear. Además el fundador y primer Director del Hospital Vicente López y Planes de la localidad bonaerense de General Rodríguez, ejerciendo el cargo desde su inauguración el 3 de Mayo de 1916 hasta su deceso, el 12 de noviembre de 1932 a los 68 años de edad.

Biografía completa del Doctor José Sánchez Picado a cargo de la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto.

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Historia

Quién fué Francisco Beiró, impulsor del progreso en Villa Devoto

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Francisco Beiró

Muchas veces nos preguntamos el origen del nombre de las calles. La avenida Francisco Beiró, una arteria que nace en Av. Constituyentes y finaliza en Avenida General Paz al 8800 y que se llamó primero Avenida Del Progreso y después Avenida Tres Cruces, hoy debe su nombre al político radical, Doctor Francisco Beiró.

Nacido en Rosario del Tala, provincia de Entre Ríos en 1876, Francisco Beiró ingreso en la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Derecho, donde se doctoró en el año 1901.

Fue Comisionado Municipal y Presidente de la Comisión Municipal de Vecinos, Intendente Interino de la Capital, Diputado Nacional en el período 1918 a 1922 y durante la primera presidencia de Hipólito Yrigoyen en 1922 fue designado Ministro del Interior.

Era un hombre sencillo que habitaba en la calle José Luís Cantilo esquina Marcos Paz en Villa Devoto. El edificio principal de su vivienda se conserva y allí residen sus descendientes, el resto de la quinta fue loteado; las caballerizas y cocheras fueron demolidas en 1960 y hoy ese espacio es ocupado por el pulmón de manzana de un edificio.

Participó en la creación del Club Estudiantes de Buenos Aires que en esa época se llamaba Sportivo Devoto; solía dirigirse al Tiro al Segno que estaba en la calle Marcos Paz y vías del ferrocarril para practicar tiro.

Se debe a Francisco Beiró la popularización de las boinas blancas como distintivo del partido radical debido a que en oportunidad de un acto público sugirió a sus vecinos radicales concurrir con ese distintivo para ser fácilmente reconocidos.

Impulsor del progreso del barrio Villa Devoto haciendo empedrar calles, colocando alumbrado público dio también un fuerte impulso al barrio Villa Real.

En las elecciones presidenciales de 1928, la fórmula radical, formada por Hipólito Yrigoyen (con 76 años) y Francisco Beiró, triunfa de manera abrumadora sobre el binomio conservador Melo-Gallo: casi 800.000 votos contra 400.000. Los radicales califican a esta elección de “plebiscito”.

Meses más tarde, muere Francisco Beiró y el Colegio Electoral designa en su reemplazo al gobernador de Córdoba, Enrique Martínez. Yrigoyen asumió el poder el 12 de octubre de 1928, en medio del delirio popular, uno de sus primeros actos de gobierno es recibir al presidente electo de Estados Unidos, Herbert Hoover, y designar intendente de Buenos Aires a José Luis Cantilo.

El Doctor Hipólito Irigoyen concurrió con asiduidad a su domicilio durante el período de su enfermedad.

El Doctor Francisco Beiró se distinguió por su honradez, al momento de su deceso era aún muy joven, 51 años, su único bien era su casa de Villa Devoto, sobre la que pesaban dos hipotecas.

La casa aún se conserva en la esquina de las calles Marcos Paz y José L. Cantilo. Allí concurrían algunos políticos importantes de las década del 20. Rodeada de una añosa arboleda y cercada de ligustrina, la casona albergaba una importante biblioteca.

Originariamente ocupaba un cuarto de manzana, hasta que los herederos de Beiró la fraccionaron en varios lotes, quedando reducida a la casa principal, hoy bastante deteriorada.

Susana Costa para la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto

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Historia

Quien fué Cuenca, mártir de la batalla de Caseros y calle principal de Villa del Parque

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Claudio Mamerto Cuenca

Una de las calles principales de Villa del Parque lleva el apellido de Claudio Mamerto Cuenca, quien fue este personaje que se cambió el nombre en el mil ochocientos.

Hijo de Don Justo Casimiro Cuenca y de Doña Lucía Calvo, nace el 3 de octubre de 1812. Su verdadero nombre era Claudio José del Corazón de Jesús y no se sabe por qué razón lo cambió por el de Claudio Mamerto. Hizo sus primeras letras en la casa parroquial para ingresar a los 16 años en el Colegio San Carlos, que era dirigida por los Jesuitas y funcionaba junto al templo de San Ignacio. Excelente alumno, se recibió de Bachiller con notas sobresalientes y cuatro años más tarde ingresaba al Departamento Médico de la Universidad de Buenos Aires.

Terminó sus estudios en 1839, y al año siguiente, fue nombrado profesor de Anatomía y Fisiología. Cuando el doctor Ventura Bosch partió para Europa, en la terna de profesionales que podían sucederle figuró en segundo lugar, Juan Manuel de Rosas lo prefirió y el Dr. Cuenca se puso al lado del dictador.

En 1851, fue designado Cirujano Mayor del Ejército. Sin prejuicio de ello, desarrollaba en la Universidad de Buenos Aires las cátedras de anatomía, fisiología, materia médica y cirugía.

La otrora alegría porteña se vio ensombrecida por la desconfianza y el miedo. El chisme y la calumnia eran moneda corriente y hasta un gesto ponía en peligro al más inocente, ante los ojos del que quería descubrir en él a un salvaje unitario. No obstante, Cuenca prefirió quedarse haciendo uso de la hipocresía y la simulación. El cumplimiento del deber lo obligó a servir al tirano y a sus tropas y en la íntima penumbra de la noche, a la luz de un candil, cultivaba las letras.

Compuso epigramas, idilios, madrigales, comedias, dramas, etc. Y así, convertido en médico personal y cirujano mayor del ejército de Rosas, volcando en sus poemas sus verdaderos sentimientos -poemas que llevaba permanentemente en un maletín que no se desprendía de el ni para dormir, pues muchas veces lo utilizaba como almohada- encontró la muerte el 3 de febrero de 1852.

Al término de la Batalla de Caseros queda un bastión: El Palomar. Se encomienda entonces al general César Díaz que atacara. “Desde lo alto del mirador, -escribe cien años después el Dr. Corbella- los jefes del Palomar, junto a los que se encontraba Cuenca, miden la situación y, al comprobar la gran desventaja numérica, resuelven capitular. Se enarbola la bandera blanca y cesa el fuego. Cuenca se dirige a su improvisado hospital levantado a cielo abierto y reanuda las tareas de restañar heridas, con gran sorpresa siente una descarga cerrada de fusilería”.

“La soldadesca de Rosas, haciendo caso omiso de la rendición esperó la llegada -con fines de parlamentar- de un pelotón de las tropas vencedoras y al entrar éstas les hacen fuego a quemarropa. Disipado el humo se vio el tendal en el suelo. Lo que ocurrió minutos después es inenarrable. Mientras los clarines sonaban ¡A degüello! se vio a las tropas de Urquiza avanzar y meterse sus soldados por todos los rincones masacrando a los moradores. El doctor Cuenca, sin perder la serenidad, desarmado y exhibiendo las hilas en la mano, intentó dirigirse al jefe de la tropa asaltante, Comandante Pallejas y, al parecer, se dio a conocer y pidió protección para sus heridos. Por toda respuesta recibió varios golpes de sable; de una estocada fue atravesado y al minuto cayó exánime sobre el pavimento.

Así murió el mártir de Caseros. Médico, militar y poeta, el Dr. Claudio Mamerto Cuenca, nos legó la herencia de su temple, la prosa de sus versos en sus reveladas composiciones siendo la más conocida “Delirios del Corazón” que consta de más de dos mil versos. Sin duda alguna, la arteria más luminosa, concurrida y florida de nuestras calles lleva su benemérito nombre.

Links:
Batalla de Caseros
Asesinato del Doctor y Cirujano Claudio Mamerto Cuenca

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