De otros tiempos: historias, personas y hechos del barrio de Villa del Parque

Plaza Aristóbulo del VallePlaza Aristóbulo del Valle

Nuestra querida plaza Aristóbulo del Valle, plaza a contramano de todas las plazas principales de pueblos, ciudades y barrios, que generalmente están situadas frente a la estación y la iglesia, esta, nuestra plaza, está a quinientos metros de la iglesia, la estación y del nudo central del barrio, un chismecito: el monumento de Aristóbulo del Valle está instalado en el copetudo Barrio Norte, y que pasó?

Parece ser que la plaza y el barrio no eran lo suficientemente importante para que “Aris” luciera su duro bronceado bajo el cielo villaparquense y a pedido de sus propios descendientes no viajó nunca para estos lados poligrillenses.

La plaza hoy enrejada a los efectos de que los vándalos, linyeras, mafiosos y prostitutas y prostitutos (como diria…) no accedan de noche y sean un mal ejemplo moral y de mmñtrpfgf….vió?.

A todo esto se armó una con los vecinos que se oponían a las rejas y los otros que si querían y mientras se hacían asambleas y se acusaban unos a otros, puertas y portones de rejas no se cerraban nunca. Por lo tanto quedaron conformes los vecinos que se oponen al enrejado, conformes los que están a favor del enrejado, conforme el linyera, conforme los vándalos, conforme los prostitutos y las prostitutas, conforme el herrero que hizo el trabajo y el punto que lo cometeó. A esto ùltimo los griegos lo llamaron guitacracia, pero volvamos al meollo que es la plaza, que es para que disfruten los pibes, los grandes, los jovatos, los novios, los pichichos y sus amos… que no levantan el popo que dejan sus mascotitas en el lugar donde juegan los chicos y hasta disfrutan los feriantes, que siguiendo el ejemplo anterior dejan tirados sus residuos orgánicos en la esquina de campana y baigorria.

Ahhhhh! ahora me explico!!! con razón Aristóbulo no quiere venir para acá. Ehh?! me estoy quejando mucho, más bien miremos para atrás y tendremos la oportunidad de ver que siempre hubo gente que cuidó la plaza y su contenido, buscando que siempre exista en la misma “armonía, moral y felicidad”, y traigo un ejemplo del 22 de diciembre de 1962 publicado en el diario La Voz, en cartas de lectores de un señor llamado Luis M. Domec, con el siguiente tìtulo: ¡escandaloso!!!!! y comienza diciendo: “ya no es posible cruzar nuestra plaza Aristóbulo del Valle sin ruborizarse, máxime si han de hacerlo los menores a la salida de las clases”.

Un antiguo y caracterizado vecino de Villa del Parque, hombre que se prolonga en sus hijos y sus nietos, se ha visto obligado a protagonizar una escena de pugilato, porque un muchacho con su pareja se habìan excedido con creces, dentro de los cuadros que a diario ya estamos acostumbrados a presenciar en pleno día, ofreciendo un espectáculo obsceno y agravado por las circunstancia de insolentarse cuando se lo llamó al orden al desvergonzado que nos ocupa. Y continúa. “Esta plaza tiene por cuenca la seccional 41 y por campana la 45, pero jamás se ve cruzar un agente ¿habrá cuestión de jurisdicción? si lo relatado no fuera de por sì tan grave, agregarìamos que es tambièn cancha de fùtbol y velódromo, es cierto que allì hay peones, capataz, placero y guardián, pero èstos al parecer carecen de atribución de policía para proceder. En definitiva apelamos a las más altas autoridades del señor intendente, de el jefe de policía, y de la comisión de moralidad municipal, confiados en que, de una vez por todas, se tomen medidas radicales para terminar con estos bochornosos cuadros, que disminuyen el concepto de civilizado. ¡es doloroso, pero es así!” y acá al terminar firma y dirección, Marcos Sastre…

Ayer y hoy todos se han sentido con derechos propios sobre la plaza y todos tratan de imponer su criterio: el obsceno e insolente novio, el antiguo y caracterizado vecino, el feriante, el pichicho, el niño, el pirilunero, el enrejador, los prostitutos y las prostitutas, el linyera, los futboleros, los velodromìstas, etc. Por todo esto y mucho más, ahora me doy cuenta porque pusieron la plaza de contramano y a 500 metros de la iglesia…

Juan Miguel Peyrelongue, tangojuan2002@hotmail.com