Pesadilla de un físico inglés preso en la cárcel de Villa Devoto

Carcel de DevotoCarcel de Devoto

El 23 de enero del año 2012, entonces con 68 años, el prolífico físico teórico, mundialmente reconocido por sus trabajos sobre cosmología y sobre la naturaleza intrínseca de la materia o física de las partículas, era detenido en el Aeropuerto de Ezeiza. Ahora acaba de dar su primera entrevista, donde cuenta cómo fue su vida en el penal argentino.Frampton dijo que fue testigo de un asesinato brutal, en la cárcel que describió como “un infierno”. En su primera entrevista desde que cumplió su condena, el profesor contó que vio con horror cómo un compañero de prisión era asesinado a puñaladas por un sicario colombiano.

Hablando desde su nuevo hogar en Oxford, Frampton le describió al diario británico Daily Mail la prisión como “un lugar sórdido” y agregó: “nos trataban como animales en un zoológico”.

“Había miles de cucarachas que se arrastran por los suelos y paredes”, detalló, para luego relatar: “teníamos un agujero en el suelo que hacía de inodoro y teníamos sólo dos duchas para los 80 hombres que había en mi pabellón”.

“Honestamente puedo decir que casi me mata. Yo creo que habría muerto si no me hubieran dejado salir cuando lo hicieron”, aseguró Frampton, que pasó nueve meses encerrado en Villa Devoto.

El caso

Durante meses, Frampton se mantuvo en contacto por internet con alguien que se identificaba como Denise Milani, una modelo checa con la que, finalmente, se reuniría en Argentina.

En 2012 Frampton esperó durante 36 horas en el Aeropuerto a la mujer, a que esta le mandara un boleto electrónico con destino a Bruselas, donde se iban a reunir. La espera se daba tras haberse frustrado ya anteriormente otro encuentro en La Paz, Bolvia, donde extrañamente su enamorada no se había presentado, pero sí le había podido hacer llegar una valija vacía.

Ante los desencuentros, un amigo del científico que intuyó que algo andaba mal, le dijo que cambie de planes y se olvide de la chica. Y Frampton le hizo caso y ya tenía su boleto de regreso a Carolina del Norte, cuando su nombre se escuchó en los altoparlantes del aeropuerto.

Minutos después le estaban dando una noticia -que dice- no esperaba: la valija que había despachado, y que creía vacía, tenía escondido en un compartimento secreto un paquete con 2,080 kilos de cocaína envueltos con papel de regalo.

Así que el académico, que ha compartido trabajos con tres premios Nobel, terminó pasando 9 meses en el pabellón número 4 de la cárcel de Devoto, con otros 80 presos comunes.

Sé el primero en comentar en "Pesadilla de un físico inglés preso en la cárcel de Villa Devoto"

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.