“Villa Devoto no respeta las normas técnicas ni la lógica de escurrimiento hidráulico”

Adoquines de la comuna 11Adoquines de la comuna 11

En un escrito entregado a nuestro medio, una vecina y arquitecta de Villa Devoto explica muy bien los prejuicios que trajo cambiar el adoquinado de las calles por asfalto.La arquitecta María del Carmen Mosquera, vecina de Villa Devoto, nos envió el siguiente escrito explicando los prejuicios que trae cambiar el adoquinado de las calles por asfalto en la comuna 11. Los transcribimos tal cual.

Mucho se ha escrito y discutido últimamente sobre el robo de adoquinado en Villa Devoto, también sobre la cantidad de viviendas inundadas en el pasado abril-mayo de 2013 y sobre las obras que vienen desarrollándose en nuestro Barrio.

Lamentablemente no se ha hablado mucho de la lógica técnica de las obras de asfaltado y ejecución de cunetas en hormigón armado, posterior a la remoción del adoquinado granítico histórico.

Habria que recordar que a diferencia de otras ciudades del mundo, Buenos Aires posee un sistema de desagues pluviales propio. Los desagües pluviales de nuestra Ciudad fueron diseñados con el siguiente criterio: los desagües internos de las viviendas luego de las rejillas de nuestros patios son canalizados y evacuados por presión natural a nivel del cordón. Las calles o calzadas reciben las aguas pluviales que caen en las aceras, las que caen en la calle adoquinada y todas las provenientes de los desagües privados de las viviendas que llegan al cordón.

Una vez que el agua ocupa la calle, a cielo abierto este caudal es conducido por presión natural y debido a pendientes estudiadas en su momento, a las bocas de tormenta situadas en general en las esquinas cada 100/150 metros. Es decir que este cajón natural contiene un importante volumen de agua que permite el escurrimiento paulatino sin producir anegamientos importantes. Es el fuelle que permite además no atorar otras zonas aguas abajo, en una red pluvial ya saturada, aún con rejillas sucias y tuberías con escaso diámetro.

Las razones por las cuales nuestras veredas son 15/20 cm mas altas que las calles o calzadas se fundamentan en esta razón. Esto nos permite circular por las aceras mientras el agua puede escurrir temporalmente sin provocar mayores inconvenientes. La calle actúa como un volumen de retención que puede perfectamente medirse en m3.

En muchas ciudades europeas o americanas que sirven de inspiración a las autoridades actuales, el sistema es totalmente canalizado, por eso calle y vereda están a idéntico nivel.

El error técnico mas grosero de los trabajos que se están ejecutando es modificar este criterio, las calles se aumentan de nivel con una curvatura más pronunciada. El punto central o eje de calzada queda a un nivel más alto que las veredas. A nivel del encuentro asfalto-cuneta hay una diferencia de 7/10cm más alto que la original , lo cual hace que en calles más anchas la altura sea mayor aún en el centro como Beiro o E. Lamarca.

A simple vista los vecinos podemos observar que antes nuestra calle era más baja que la vereda y hoy el centro de la calle es más alto. Es decir privilegiamos los autos a las personas que caminan por la vereda y a nuestras viviendas.

Si analizamos un corte transversal de las calles lo explicado implica que fue diseñado casi como un “cajón rectangular” con una superficie de 1,094 m2. Lo cual implica que dicho cajón tenía una capacidad de retener 1.094 litros de agua por cada metro lineal de calle (1,094 m3).

adoquines Villa Devoto villa del Parque

Con los trabajos de modificación esto quedaría reducido dos “triángulos” con una superficie de 0,17m2 c/u. Y la capacidad de retención quedaría reducida a 340 litros de agua por cada metro lineal de calle. Es decir 1/3 del original. Esa es la razón por la que se inundan más calles que antes, en iguales condiciones de suciedad de rejillas y cañerias que hace 2/3 años.

adoquines Villa Devoto villa del Parque

Si ahora multiplicamos cada cuadra de por ejemplo Emilio Lamarca, una de las más anchas del barrio, de 75m de largo con un ancho de 10,50m , tendremos que la capacidad de retención por cuadra era de aprox 82.000 litros . Esos litros quedarían en la actualidad reducidos a 25.000 litros una vez realizado el asfaltado y cunetas de hormigon. Estaríamos enviando 57000 litros más, que si no son drenadas por los desagües (está comprobado que el sistema esta saturado y no podrá realizarse de inmediato), inundarán nuestras casas.

Ahora bien, si la calzada se llena de agua mucho más rápido que lo hacía antes, la presión ejercida por el agua que está en la calzada impide que el agua que proviene de nuestros patios pueda salir a nivel del cordón. Es decir, no sólo se inundan las viviendas por subir la cota de inundación, sino por no poder drenar desde nuestro patio hasta el cordón, aun teniendo el cano destapado y bien dimensionado.

Sobre la capacidad de retención del suelo también se podrían hacer iguales aclaraciones aunque es más difícil de medir. Hay suficiente literatura sobre la ventaja que están aprovechando otras ciudades del mundo, incluso la brillante iniciativa de las autoridades de la ciudad de Rosario, al cambiar superficies impermeables por absorbentes y superficies lisas por otras más rugosas que disminuyan la velocidad de escurrimiento, permitiendo que el agua de lluvia drene de manera más paulatina. En Bs. As. se está haciendo todo lo contrario.

Los contribuyentes ante la ejecución de una obra estamos obligados a presentar un estudio de impacto ambiental, es una pena no haber implementado esta obligatoriedad para las obras que ejecuta el Gobierno de la ciudad, no lo aprobaría nunca, porque lo que se esta causando es un daño ambiental importantísimo.

Deberíamos ser informados de los profesionales que avalaron con su firma y su matrícula la ejecución de estos trabajos, los mismos si se han realizado correctamente deberían constar en el pliego de condiciones técnicas que documenta la licitación respectiva y serian muy útiles a la hora de accionar legalmente contra el Gobierno de la Ciudad.

Seria de mucha utilidad utilizando el método de prueba y error o prueba basada en la evidencia, que las autoridades u organizaciones vecinales hagan un relevamiento minucioso de la situación vivida antes y después de estas obras en cada una de las calles de nuestro barrio y en cada una de nuestras viviendas. Veríamos con sorpresa que las últimas lluvias de este año inundaron a muchas viviendas cuya única modificación realizada fue este asfalto-hormigonado con un caudal por unidad de tiempo menor a otras lluvias.

Este análisis sería muy interesante sobre todo cuando se habla de obras faraónicas que no podemos pagar, reservorios que consumen recursos y requieren energía eléctrica que no nos podrán garantizar y explicaciones que aluden al cambio climático descargando en las ciencias de la atmósfera el origen de nuestros problemas.

Seria mas economico y muchisimo mas rapido cambiar las normas que rigen en la Ciudad estableciendo una capacidad de los tanques de bombeo pluvial mínimos y no máximos, ya que esos valores quedaron obsoletos, rejillas lineales en patios que permiten una retención de agua mayor en lugar de las históricas de 20×20, generar una superficie mínima verde alrededor de los árboles en nuestras veredas y que son moneda corriente en nuevas urbanizaciones americanas (“rain garden”), lo mas facil y economico DEJAR LOS ADOQUINES EN LAS CALLES QUE AUN LOS TIENEN, etc.

Al final los vecinos lo único que pretendemos es que las obras que realicen sigan las famosas “reglas del arte”, mientras tanto que tampoco se vacie el patrimonio urbano de una villa histórica.

Atte. les saluda
M. del Carmen Mosquera
arquitecta
planificadora RFS

Sé el primero en comentar en "“Villa Devoto no respeta las normas técnicas ni la lógica de escurrimiento hidráulico”"

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada.